El Taller Protegido San Francisco de Asís inició la producción de roscas de Pascua
Los trabajadores con discapacidad intelectual ofrecen productos artesanales y sin conservantes a un precio accesible. “Son roscas de la esperanza”, destacó Silvia Martínez, directora del Taller Protegido.
A pocas semanas de la Pascua, los integrantes del Taller Protegido de la Fundación San Francisco de Asís ya encendieron los hornos y se encuentran en plena producción de las tradicionales roscas artesanales en Isidro Casanova.
Al igual que todas las actividades del espacio, el objetivo es integrar social, económica y laboralmente a personas con discapacidad intelectual a través de diversos talleres, entre ellos, de panadería. Así, los trabajadores de San Francisco de Asís elaboran productos artesanales y sin conservantes a un precio accesible.
“El valor agregado de las roscas es que están elaboradas por las manos de nuestros trabajadores”, destacó Silvia Martínez, directora del Taller Protegido, en diálogo con El1. “Son roscas con una producción inclusiva pero, también, me animaría a decir que son las roscas de la esperanza”, agregó.
Cada rosca tiene un costo de 6.000 pesos, y se reciben pedidos hasta el próximo viernes 11 de abril. Quienes quieran encargar la suya, pueden comunicarse al 11-5486-2333.
El Taller Protegido San Francisco de Asís, en alerta
En su sede situada sobre la calle Pekín 3.555, San Francisco de Asís asisten 60 personas, entre jóvenes y adultos, con el fin de desempeñarse en alguna de las actividades ofrecidas e insertarse laboralmente. Además, de panadería, cuentan con espacios de serigrafía, costura, sublimación, servicio de catering, entre otros.
No obstante, al igual que todos los talleres protegidos del país, atraviesa una situación crítica. “Pedimos una ley de emergencia para este colectivo de personas con discapacidad. A pesar de que no les paguen, ellos tienen un sentido de pertenencia con este lugar y quieren seguir viniendo”, explicó Martínez.
Cabe recordar que estos espacios reciben un incentivo laboral que depende de la Secretaría de Trabajo de la Nación que, a su vez, responde al Ministerio de Capital Humano. Sin embargo, y en un contexto de crisis económica, el sueldo de los últimos cuatro meses aun no fue cobrado.
En este sentido, José Sauchelly, trabajador del taller, denunció que cobraron el último sueldo en diciembre. “Recibimos 28 mil pesos por mes, que es una vergüenza, pero aun no lo percibimos. Además, no hay recomposición salarial de ningún tipo”, indicó en diálogo con este medio.
Como resultado, integrantes de talleres protegidos irán a la comisión de discapacidad de la Cámara de Diputados para elevar el reclamo. “Necesitamos que la gente nos ayude, porque nosotros solo queremos trabajar. Exigimos una recomposición salarial y el pago de los sueldos adeudados”, manifestó.